Técnicas de plastinación: de los especímenes tridimensionales a los cortes anatómicos transparentes

La plastinación no constituye un único procedimiento de conservación, sino una familia de técnicas basadas en un principio común: la sustitución del agua y de parte de los lípidos presentes en los tejidos biológicos por un polímero curable. Una vez que este polímero ha penetrado en los tejidos y se ha endurecido, los especímenes anatómicos resultantes son secos, inodoros, duraderos y adecuados para su manipulación a largo plazo, así como para su utilización en docencia, investigación o en exposiciones científicas [1,2].

Desde que Gunther von Hagens introdujera la plastinación a finales de la década de 1970, se han desarrollado diferentes protocolos y polímeros. Sin embargo, tres técnicas han adquirido especial relevancia: la plastinación con silicona, con resinas epoxi y con poliéster. Cada una de ellas proporciona especímenes con propiedades físicas y ópticas diferentes y, en consecuencia, resulta especialmente adecuada para determinadas aplicaciones anatómicas.

Principios generales de la plastinación

Independientemente del polímero utilizado, la plastinación convencional comprende una serie de etapas fundamentales. En primer lugar, el espécimen se prepara y, en la mayoría de los casos, se fija con el objetivo de preservar sus estructuras anatómicas. Posteriormente, el tejido se deshidrata, habitualmente mediante acetona, eliminando el agua que contiene y parte de sus lípidos. La etapa central del proceso es la impregnación forzada. Mediante la aplicación de vacío, la acetona presente en el espécimen se evapora progresivamente y es sustituida por un polímero líquido. Finalmente, el espécimen impregnado se somete a un proceso de curado o endurecimiento, mediante el cual el polímero se transforma en un material estable que queda incorporado de forma permanente en los tejidos [1]. La elección del polímero resulta determinante, ya que condiciona muchas de las características finales del espécimen plastinado, entre ellas su flexibilidad, transparencia, resistencia mecánica y su idoneidad para la obtención de preparaciones tridimensionales o cortes anatómicos.

Plastinación con silicona: conservación de la anatomía en tres dimensiones

La plastinación con silicona es la técnica de plastinación más ampliamente utilizada y resulta especialmente adecuada para la conservación de órganos completos, partes corporales, regiones anatómicas disecadas y otros especímenes tridimensionales [1–3]. Tras la impregnación forzada con silicona, el espécimen se posiciona adecuadamente y se procede al curado del polímero. Las preparaciones resultantes son generalmente opacas o ligeramente translúcidas y conservan un aspecto relativamente natural. Dependiendo del protocolo empleado y de las características de los tejidos, también pueden mantener cierto grado de flexibilidad.

Una de las principales ventajas de la plastinación con silicona es que permite conservar las relaciones tridimensionales entre las estructuras anatómicas y, al mismo tiempo, obtener especímenes que pueden manipularse repetidamente sin necesidad de mantenerlos sumergidos en líquidos conservantes. Esto hace que los especímenes plastinados con silicona sean especialmente útiles para la enseñanza de la anatomía macroscópica, en la que los estudiantes deben identificar estructuras, seguir el trayecto de vasos y nervios, comprender las relaciones anatómicas y examinar un espécimen desde diferentes perspectivas. Por este motivo, la plastinación con silicona resulta especialmente valiosa para la conservación a largo plazo de especímenes cuidadosamente disecados. Una preparación anatómica compleja, que puede requerir muchas horas de disección, puede mantenerse disponible para sucesivas generaciones de estudiantes y utilizarse en clases prácticas, evaluaciones, demostraciones y exposiciones [2,3].

Corazón de cerdo conservado mediante plastinación con silicona, con sus cavidades internas expuestas.
Figura 1.1. Corazón de cerdo conservado mediante plastinación con silicona, con sus cavidades internas expuestas.

Plastinación con resinas epoxi: anatomía en cortes transparentes

La plastinación con resinas epoxi persigue un objetivo muy diferente. En lugar de conservar preparaciones tridimensionales completas, estas resinas se utilizan principalmente para obtener cortes anatómicos finos y transparentes. En la plastinación laminar con resinas epoxi, el material anatómico congelado se secciona en cortes finos, habitualmente de apenas unos milímetros de espesor. Tras la deshidratación y la impregnación forzada con resina epoxi, los cortes se incluyen en resina y se someten al correspondiente proceso de curado, obteniéndose preparaciones rígidas, transparentes y con un elevado grado de detalle anatómico [1,4].

La transparencia constituye una de sus características más relevantes. Las estructuras pueden examinarse en su contexto topográfico original sin alterar las relaciones existentes entre los diferentes tejidos. Dependiendo del espesor del corte y de la calidad de la preparación, pueden estudiarse desde estructuras anatómicas macroscópicas hasta detalles morfológicos considerablemente más finos [4].

Por ello, la plastinación con resinas epoxi resulta especialmente útil para el estudio de la anatomía seccional y topográfica, así como para correlacionar cortes anatómicos reales con técnicas de diagnóstico por imagen, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). En consecuencia, esta técnica se ha convertido en una herramienta relevante no solo para la docencia, sino también para la investigación anatómica y morfológica [4,5].

Corte de la región sacroilíaca canina plastinado con resina epoxi E12.
Figura 1.2. Corte de la región sacroilíaca del perro plastinada con resina epoxi E12.

Plastinación con poliéster: una herramienta de gran valor para la neuroanatomía

La plastinación con poliéster es también fundamentalmente una técnica de plastinación laminar, aunque tradicionalmente ha estado especialmente vinculada al estudio del sistema nervioso central. Los métodos basados en poliéster, como las técnicas P35 y P40, permiten obtener cortes anatómicos finos, rígidos y semitransparentes o transparentes, con una excelente conservación de las relaciones espaciales [1,3].

Una de las principales ventajas del poliéster en los cortes de encéfalo es su capacidad para proporcionar una clara diferenciación entre la sustancia gris y la sustancia blanca, facilitando así la identificación de las estructuras neuroanatómicas internas. Esta característica hace que los cortes plastinados con poliéster resulten especialmente valiosos para la enseñanza de la neuroanatomía y para la comparación de cortes anatómicos con imágenes de TC y RM.

Aunque las técnicas con poliéster también pueden aplicarse a otras regiones anatómicas, su capacidad para preservar y mostrar la organización interna del encéfalo las ha convertido en herramientas especialmente relevantes para la docencia y la investigación en los ámbitos de la anatomía y la neuroanatomía [3].

Cortes de encéfalo bovino conservados mediante plastinación con poliéster P40.
Figura 1.3. Cortes de encéfalo bovino conservados mediante plastinación con poliéster P40.

Elegir la técnica de plastinación adecuada

Por tanto, no existe una única técnica de plastinación que pueda considerarse «la mejor». La elección del método depende fundamentalmente del objetivo anatómico y del uso previsto para el espécimen.

La plastinación con silicona es, por lo general, la técnica de elección cuando se pretende conservar un espécimen disecado en tres dimensiones y permitir su manipulación repetida. La plastinación con resinas epoxi resulta especialmente adecuada para obtener cortes finos y transparentes cuando se requiere un estudio detallado de la anatomía topográfica o establecer correlaciones con técnicas de diagnóstico por imagen. La plastinación con poliéster, aunque también se aplica a preparaciones laminares, presenta especial interés para los cortes neuroanatómicos por su capacidad para diferenciar estructuras del sistema nervioso central. Por ello, estas técnicas deben considerarse complementarias y no excluyentes. En conjunto, permiten conservar la anatomía a escalas muy diferentes y en formatos diversos: desde un órgano completo o una región anatómica que el estudiante puede sostener entre sus manos, manipular y observar desde distintos ángulos, hasta un corte transparente de apenas unos milímetros de espesor que permite visualizar la organización interna de los tejidos.

La versatilidad de la plastinación reside precisamente en esta capacidad para adaptar el método de conservación al objetivo anatómico. Mediante la selección del polímero y del protocolo adecuados, el material anatómico puede transformarse en recursos docentes y de investigación duraderos, manteniendo las relaciones estructurales que hacen que los especímenes reales posean un valor excepcional para la comprensión de la anatomía.

Referencias

  1. Sora MC, Latorre R, Baptista CAC, López-Albors O. Plastination—A scientific method for teaching and research. Anatomia, Histologia, Embryologia. 2019;48(6):526–531. https://doi.org/10.1111/ahe.12493
  2. von Hagens G, Tiedemann K, Kriz W. The current potential of plastination. Anatomy and Embryology. 1987;175(4):411–421. https://doi.org/10.1007/BF00309677
  3. Riederer BM. Plastination and its importance in teaching anatomy: Critical points for long-term preservation of human tissue. Journal of Anatomy. 2014;224(3):309–315. https://doi.org/10.1111/joa.12056
  4. Latorre R, de Jong K, Sora MC, López-Albors O, Baptista C. E12 technique: Conventional epoxy resin sheet plastination. Anatomia, Histologia, Embryologia. 2019;48(6):557–563. https://doi.org/10.1111/ahe.12507
  5. Ottone NE, Baptista CAC, Latorre R, et al. E12 sheet plastination: Techniques and applications. Clinical Anatomy. 2018;31(5):742–756. https://doi.org/10.1002/ca.23008

La plastinación laminar como herramienta de investigación

La plastinación es conocida principalmente como método de conservación de especímenes anatómicos, pero también proporciona un material valioso para la investigación morfológica. Las propiedades de la plastinación laminar permiten mantener todas las estructuras anatómicas en su posición original y ofrecen múltiples posibilidades para la investigación en anatomía topográfica y la práctica clínica. Mientras que la disección suele modificar la posición de las estructuras, los cortes plastinados conservan las relaciones entre huesos, músculos, tejidos conjuntivos como las fascias, vasos y nervios en su localización original, lo que permite examinarlos, medirlos y digitalizarlos.

Corte del dedo de un potro plastinado con resina epoxi, que conserva las relaciones entre hueso y tejidos blandos.
Figura 2.1. Corte del dedo de un potro plastinado con resina epoxi, que conserva las relaciones entre hueso y tejidos blandos.

Correlación de la anatomía con el diagnóstico por imagen

Una aplicación importante de la plastinación laminar es la validación e interpretación de imágenes diagnósticas. Un espécimen puede estudiarse mediante técnicas de imagen antes de seccionarlo, y los cortes plastinados resultantes pueden compararse con los planos correspondientes de tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM). Un ejemplo es el trabajo de Steinke [1], quien preparó una serie de cortes corporales humanos plastinados de 800 µm de espesor específicamente para su comparación con imágenes de RM. El estudio mostró que estos cortes finos podían confirmar las estructuras anatómicas observadas en las imágenes y revelar detalles adicionales importantes. Sin embargo, una correlación fiable dependía de hacer coincidir con precisión la orientación y el nivel del corte físico con el plano de imagen original. La plastinación proporciona, por tanto, una referencia anatómica permanente para investigar la base estructural de las imágenes radiológicas.

Corte de encéfalo bovino plastinado con P40 como referencia anatómica para la correlación con imágenes diagnósticas.
Figura 2.2. Corte de encéfalo bovino plastinado con P40 como referencia anatómica para la correlación con imágenes diagnósticas.

De los cortes seriados a los modelos tridimensionales

Los cortes plastinados seriados también pueden digitalizarse, alinearse y segmentarse para reconstruir regiones anatómicas en tres dimensiones. Un buen ejemplo es el trabajo de Sora y colaboradores [2]. Se utilizó una serie de cortes de un tobillo humano plastinados con resina epoxi, de 1 mm de espesor, para modelar huesos, ligamentos, fascias, el nervio tibial y la arteria tibial posterior. La anatomía reconstruida concordaba con las observaciones cadavéricas. Además, las mediciones morfométricas no mostraron diferencias significativas respecto a las obtenidas en una muestra de comparación no plastinada.

Estas reconstrucciones permitieron también visualizar estructuras seleccionadas de forma aislada o conjunta, rotarlas y medirlas. Su valor va más allá de la visualización: proporcionan una base para analizar relaciones espaciales complejas que pueden resultar difíciles de seguir mediante disección o imágenes bidimensionales individuales. Este estudio es solo un ejemplo de otros muchos trabajos similares realizados con diferentes especímenes anatómicos.

Conectar la anatomía macroscópica y microscópica

La plastinación con resinas epoxi resulta especialmente útil en el límite entre la anatomía macroscópica y la histología. Este nivel mesoscópico se exploró en un estudio detallado del conducto óptico humano [3]. Mediante cortes transversales, coronales y sagitales plastinados con resina epoxi, obtenidos de nueve cabezas cadavéricas y examinados con microscopía estereoscópica y confocal, se estudió la arquitectura fibrosa que rodea al nervio óptico, su espacio subaracnoideo y la arteria oftálmica. El estudio mostró que la piamadre y la aracnoides se fusionaban dentro del conducto óptico e identificó una densa red trabecular en su porción orbitaria, lo que proporcionó una base anatómica para la reducida comunicación libre entre el espacio subaracnoideo intracraneal y la vaina del nervio óptico. Este trabajo ilustra cómo la plastinación laminar puede preservar relaciones complejas dentro de un compartimento óseo y permitir su examen tanto a escala macroscópica como microscópica.

Las posibilidades de investigación pueden ampliarse mediante la tinción y el desbastado. La tinción realizada antes o después de la plastinación puede mejorar la diferenciación entre tejido conjuntivo, cartílago, músculo y hueso [4]. Más recientemente, se han utilizado técnicas de plastinación en bloque para obtener cortes de menos de 300 µm con una sierra de diamante. El desbastado posterior permitió reducir su espesor hasta aproximadamente 40–100 µm, posibilitando la tinción histológica y, con limitaciones, la microscopía óptica o de fluorescencia [5]. Estas preparaciones no sustituyen a la histología convencional, pero pueden ayudar a verificar la identidad de los tejidos conservando una perspectiva anatómica más amplia.

Corte ultrafino de cabeza de gato plastinado con resina epoxi para el examen detallado de los tejidos.
Figura 2.3. Corte ultrafino de cabeza de gato plastinado con resina epoxi para el examen detallado de los tejidos.

El desbastado selectivo también permite aplicar la técnica de seguimiento tisular o Tissue Tracing Technique [5]. En lugar de limitar la observación a un plano transversal, sagital o frontal fijo, los investigadores exponen progresivamente una estructura a través de una preparación plastinada gruesa. Esto permite seguir fascias curvas, ligamentos, tendones o cápsulas articulares a lo largo de su recorrido anatómico.

Corte del codo canino plastinado con resina epoxi E12 que muestra estructuras articulares y periarticulares.
Figura 2.4. Corte del codo canino plastinado con resina epoxi E12 que muestra estructuras articulares y periarticulares.

Una herramienta de investigación complementaria

La plastinación aporta más información cuando se integra con otros métodos. Permite conectar la anatomía seccional con la TC y la RM, transformar cortes físicos seriados en modelos tridimensionales medibles y relacionar la morfología regional con la organización microscópica de los tejidos. También deben reconocerse sus limitaciones: la plastinación ultrafina en bloque requiere equipos especializados de corte y desbastado, implica más etapas de procesamiento que la plastinación laminar convencional, exige una amplia experiencia previa y puede requerir varias semanas [5].

Referencias

  1. Steinke H. Plastinated body slices for verification of magnetic resonance tomography images. Annals of Anatomy. 2001;183(3):275-281. https://doi.org/10.1016/S0940-9602(01)80234-X
  2. Sora MC, Genser-Strobl B, Radu J, Lozanoff S. Three-dimensional reconstruction of the ankle by means of ultrathin slice plastination. Clinical Anatomy. 2007;20(2):196-200. https://doi.org/10.1002/ca.20335
  3. Liugan M, Xu Z, Zhang M. Reduced free communication of the subarachnoid space within the optic canal in the human. American Journal of Ophthalmology. 2017;179:25-31. https://doi.org/10.1016/j.ajo.2017.04.012
  4. Steinke H, Rabi S, Saito T. Staining body slices before and after plastination. European Journal of Anatomy. 2008;12(1):51-55. https://eurjanat.com/v1/data/pdf/eja.08010051.pdf
  5. Sora MC, von Horst C, López-Albors O, Latorre R. Ultra-thin sectioning and grinding of epoxy plastinated tissue. Anatomia, Histologia, Embryologia. 2019;48(6):564-571. https://doi.org/10.1111/ahe.12478

Cómo la plastinación ha revolucionado la enseñanza de la anatomía en todo el mundo

Durante siglos, el estudio de la anatomía se ha basado principalmente en la observación directa y la disección de especímenes biológicos reales. Incluso en la actualidad, y a pesar de su incuestionable valor educativo, los especímenes conservados mediante métodos tradicionales presentan importantes limitaciones: requieren instalaciones específicas para su almacenamiento y manipulación, su uso suele quedar restringido a sesiones programadas en el laboratorio, y los métodos de conservación habitualmente empleados pueden plantear riesgos para la salud y la seguridad, además de alterar el color, la textura y el aspecto general de los tejidos.

El desarrollo de la plastinación por Gunther von Hagens a finales de la década de 1970 supuso un importante punto de inflexión en el ámbito de la conservación de los materiales anatómicos. Su relevancia no radicó únicamente en prolongar la vida útil de los especímenes, sino también en facilitar la manipulación prolongada de un material biológico auténtico y permitir su utilización más allá de la sala de disección tradicional, trasladándolo a aulas, museos, centros de formación y universidades de todo el mundo [1,2].

La plastinación se basa en la sustitución del agua y de parte de los lípidos de los tejidos biológicos por un polímero curable. Como resultado se obtienen especímenes secos, inodoros, duraderos y aptos para un uso prolongado en una amplia variedad de contextos docentes y expositivos. Esta característica constituye uno de los aspectos fundamentales del valor educativo de la técnica. Mientras que los modelos artificiales, ya sean fabricados con resinas, materiales sintéticos o mediante impresión 3D, suelen ofrecer representaciones estandarizadas de la anatomía, los especímenes plastinados proceden de material biológico real y, por tanto, conservan gran parte de su detalle anatómico y de la variabilidad individual propia de cada espécimen.

La anatomía real más allá de la sala de disección

Las particulares propiedades de los especímenes plastinados ha tenido un impacto considerable en la enseñanza de la anatomía. Los especímenes ya no necesitan permanecer sumergidos en líquidos conservantes, ni quedar restringidos exclusivamente a las salas de disección. Por el contrario, pueden incorporarse a aulas convencionales, seminarios, estaciones de trabajo en las prácticas, evaluaciones y sesiones docentes en pequeños grupos. De este modo, un mismo espécimen puede ser estudiado por sucesivas promociones de estudiantes, fotografiado y comparado con un atlas anatómico o examinado comparativamente con imágenes de diagnóstico clínico. Esta flexibilidad resulta especialmente valiosa en programas docentes con un tiempo limitado para la disección o con un acceso restringido al material cadavérico. Además, aquellos especímenes cuya preparación requiere muchas horas de disección especializada pueden mantenerse disponibles como recursos docentes durante años, reduciendo la necesidad de reproducir preparaciones anatómicas complejas en cada nuevo curso académico [3].

Vista medial de un hemiencéfalo canino conservado mediante plastinación con silicona S10.
Figura 3.1. Vista medial de un hemiencéfalo canino conservado mediante plastinación con silicona S10.

Mejorar la comprensión de la anatomía en sus tres dimensiones

Una de las contribuciones más importantes de la plastinación a la enseñanza de la anatomía está relacionada con la comprensión de la anatomía topográfica. La comprensión real de una región anatómica requiere mucho más que la simple identificación de estructuras aisladas. Los estudiantes deben ser capaces de seguir trayectos anatómicos, valorar la profundidad de las estructuras, comprender las relaciones entre elementos adyacentes y reconstruir mentalmente disposiciones tridimensionales que pueden resultar difíciles de interpretar en las ilustraciones de los libros de texto.

Estómago de oveja plastinado para estudiar la disposición tridimensional de sus compartimentos.
Figura 3.2. Estómago de oveja plastinado para estudiar la disposición tridimensional de sus compartimentos.

Los especímenes plastinados con silicona pueden manipularse, rotarse y examinarse desde múltiples perspectivas, mientras que la plastinación de secciones corporales con resinas epoxi o poliéster permite una correlación directa de las estructuras con imágenes de tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM). En este contexto, el espécimen físico actúa como un puente entre la anatomía macroscópica y el diagnóstico por imagen, ayudando a los estudiantes a identificar las estructuras anatómicas presentes en las imágenes radiológicas y a comprender cómo varían sus relaciones a lo largo de cortes sucesivos [4].

Sección corporal plastinada para estudiar la anatomía topográfica y su relación con las imágenes diagnósticas.
Figura 3.3. Sección corporal plastinada de abdomen de perro para estudiar la anatomía topográfica y su relación con las imágenes diagnósticas.

Esta relación entre la anatomía y el diagnóstico por imagen ha demostrado ser especialmente valiosa en la enseñanza veterinaria. Por ejemplo, se han utilizado cortes plastinados para correlacionar la anatomía del tarso equino con imágenes de resonancia magnética y establecer datos de referencia sobre la posición y las dimensiones de sus estructuras constituyentes [5]. Otras aplicaciones han extendido el uso de la plastinación al ámbito de la endoscopia. Así, se han utilizado tractos gastrointestinales caninos plastinados y flexibles para facilitar la enseñanza de la esofagogastroduodenoscopia, ayudando a los estudiantes a comprender el trayecto y la orientación del endoscopio a lo largo del tracto gastrointestinal [6].

De las universidades a las escuelas

La expansión internacional de la plastinación ha superado ampliamente sus aplicaciones iniciales. Aunque en sus orígenes su utilización se concentró fundamentalmente en facultades de Medicina y Veterinaria, en la actualidad los especímenes plastinados se emplean en diversos programas de ciencias de la salud, formación de posgrado y profesional, exposiciones científicas y museos. Incluso, más recientemente, también se ha comenzado a explorar su potencial educativo en la enseñanza secundaria [7].

En este contexto, merece especial mención la participación de Discover-IN en el proyecto Erasmus+ KA220-SCH OrganKits (www.organkitsproject.eu), en el que se incorporaron órganos plastinados a actividades educativas diseñadas específicamente para estudiantes de Educación Secundaria dentro de un enfoque STEAM. Estos recursos permitieron al alumnado interactuar directamente con material anatómico real mientras participaba en actividades de aprendizaje interdisciplinar relacionadas con la salud y con otras áreas del currículo escolar. En lugar de utilizar los especímenes anatómicos únicamente para la identificación de estructuras en las prácticas de Biología, el planteamiento educativo promovió que los estudiantes formulasen e investigasen preguntas, analizasen evidencias, debatieran problemas relacionados con la salud y elaborasen conclusiones mediante actividades basadas en proyectos y en la indagación, materias tan diversas como Matemáticas, Ingeniería, Educación Artística o Educación Física. Desde nuestra perspectiva, este proyecto amplía considerablemente el potencial educativo de la plastinación: unos recursos tradicionalmente vinculados a los laboratorios universitarios de anatomía pueden convertirse también en herramientas educativas capaces de fomentar la formación científica y el aprendizaje interdisciplinar en etapas preuniversitarias.

Actividad educativa NutriHealth con un estómago plastinado para explorar la anatomía digestiva.
Figura 3.4. Actividad educativa NutriHealth con un estómago plastinado para explorar la anatomía digestiva.

¿Mejora la plastinación el aprendizaje?

Describir la plastinación como una revolución en la enseñanza de la anatomía no implica considerar que deba sustituir a la disección. De hecho, la evidencia científica disponible no respalda tal conclusión. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 [8], mostró que los resultados de aprendizaje obtenidos mediante el uso de especímenes plastinados eran, en términos generales, comparables a los alcanzados mediante otros métodos de enseñanza de la anatomía, sin demostrar una superioridad global y consistente de la plastinación. No obstante, los estudiantes mostraron una percepción favorable de los especímenes plastinados, especialmente en relación con su facilidad de uso, su capacidad motivadora y su utilidad para comprender las estructuras anatómicas y sus relaciones espaciales. Los autores también señalaron el número relativamente limitado de estudios comparativos disponibles y su heterogeneidad metodológica.

Por tanto, el argumento educativo más sólido a favor de la plastinación no reside en considerarla un método de enseñanza universalmente superior, sino en que proporciona una forma extraordinariamente versátil de trabajar con material anatómico auténtico. Su mayor valor, probablemente, se alcanza cuando se integra en un entorno de aprendizaje multimodal, junto con la disección, el diagnóstico por imagen, los recursos digitales y tridimensionales, los casos clínicos y otras metodologías de aprendizaje activo.

Prolongar la vida y ampliar el alcance de la anatomía real

Quizá el logro más significativo de la plastinación haya sido hacer que la anatomía real sea más accesible, duradera y adaptable a diferentes entornos educativos. Un espécimen que anteriormente podía estar disponible durante un periodo limitado puede convertirse en un recurso educativo a largo plazo. Una disección compleja que requiere muchas horas de preparación puede ser estudiada por sucesivas generaciones de estudiantes. Un corte anatómico puede situarse directamente junto a una imagen de RM o TC, permitiendo al alumnado comprender con precisión qué estructuras anatómicas subyacen a la imagen clínica. Asimismo, un material anatómico que tradicionalmente quedaba confinado, en gran medida, a las salas de disección puede incorporarse ahora a entornos docentes muy alejados de ellas.

Por tanto, la plastinación no ha eliminado, ni cabe esperar que elimine, la necesidad de estudiar la anatomía mediante otros métodos. Lo que sí ha cambiado de manera fundamental es dónde, cuándo y cómo pueden estudiarse los especímenes anatómicos reales. En este sentido, la verdadera revolución de la plastinación no consiste únicamente en que los especímenes anatómicos puedan conservarse durante más tiempo. Consiste en que la anatomía real puede llegar más lejos, se estudiada con mayor facilidad y hacerse accesible a un número mucho mayor de estudiantes. Esta capacidad para llevar el espécimen anatómico más allá de los límites de las salas de disección constituye, probablemente, una de las contribuciones más perdurables de la plastinación a la enseñanza de la anatomía en todo el mundo.

Referencias

  1. von Hagens G, Tiedemann K, Kriz W. The current potential of plastination. Anatomy and Embryology. 1987;175(4):411–421. https://doi.org/10.1007/BF00309677
  2. Sora MC, Latorre R, Baptista CAC, López-Albors O. Plastination—A scientific method for teaching and research. Anatomia, Histologia, Embryologia. 2019;48(6):526–531. https://doi.org/10.1111/ahe.12493
  3. Riederer BM. Plastination and its importance in teaching anatomy: Critical points for long-term preservation of human tissue. Journal of Anatomy. 2014;224(3):309–315. https://doi.org/10.1111/joa.12056
  4. Ottone NE, Baptista CAC, Latorre R, et al. E12 sheet plastination: Techniques and applications. Clinical Anatomy. 2018;31(5):742–756. https://doi.org/10.1002/ca.23008
  5. Latorre R, Arencibia A, Gil F, et al. Correlation of magnetic resonance images with anatomic features of the equine tarsus. American Journal of Veterinary Research. 2006;67(5):756–761. https://doi.org/10.2460/ajvr.67.5.756
  6. Janick L, DeNovo RC, Henry RW. Plastinated canine gastrointestinal tracts used to facilitate teaching of endoscopic technique and anatomy. Acta Anatomica. 1997;158(1):48–53. https://doi.org/10.1159/000147910
  7. Delgado-Ruiz MC, Bernal-Sánchez R, López-Albors O, Latorre-Reviriego R. Órganos plastinados: recursos para una propuesta de innovación educativa STEM en Educación Secundaria. RiiTE. 2023;15:103–119. https://doi.org/10.6018/riite.575831
  8. Goh JSK, Chandrasekaran R, Sirasanagandla SR, Acharyya S, Mogali SR. Efficacy of plastinated specimens in anatomy education: A systematic review and meta-analysis. Anatomical Sciences Education. 2024;17(4):712–721. https://doi.org/10.1002/ase.2424

OrganKits para Educación Secundaria

www.organkitsproject.eu

OrganKits es un proyecto europeo Erasmus+ coordinado por la Universidad de Murcia que ha desarrollado, implementado y evaluado un modelo educativo para la enseñanza STEAM en Educación Secundaria. Su propuesta integra órganos plastinados con actividades interdisciplinares que relacionan la anatomía, la salud y cuestiones sociales y medioambientales.

El proyecto responde a una necesidad concreta: disponer en los centros educativos de materiales anatómicos reales, duraderos y manipulables de forma reiterada, acompañados de una metodología que permita utilizarlos en diferentes asignaturas. Sobre esta base, el denominado OrganKits Educational Model combina especímenes anatómicos, propuestas de aprendizaje basado en proyectos y recursos de apoyo al profesorado.

Seis paquetes educativos que conectan salud y sociedad

El modelo se organiza en seis áreas temáticas, cada una denominada OrganKit:

  • CardioHealth & Emotions: salud cardiovascular y emociones.
  • NeumoHealth & Environment: salud respiratoria y medioambiente.
  • NutriHealth & Wellness: nutrición y bienestar.
  • MentalHealth & Mindfulness: salud mental y atención plena.
  • SportsHealth & Dependence: salud, deporte y dependencia.
  • ReproHealth & Gender: salud reproductiva y género.

Cada OrganKit integra material anatómico, una propuesta educativa STEAM y recursos para su aplicación. Los órganos plastinados constituyen el núcleo material y el elemento motivador de las actividades. Las guías didácticas y del profesorado organizan el trabajo educativo, mientras que los atlas, los recursos digitales y los mapas de implementación interdisciplinar apoyan su desarrollo en el aula.

Maletín CardioHealth con especímenes plastinados y materiales de apoyo didáctico.
Figura 4.1. CardioHealth OrganKit, maletín con especímenes plastinados.

Las piezas plastinadas, de porcino, bovino y ovino, permiten estudiar estructuras reales y utilizarlas como punto de partida para investigar problemas relacionados con la vida cotidiana. La innovación pedagógica consiste en extender su uso al conjunto del ámbito STEAM, conectando los contenidos anatómicos con actividades y preguntas que requieren la participación de distintas materias.

Actividad CardioHealth que combina un espécimen anatómico real con recursos digitales.
Figura 4.2. Actividad CardioHealth que combina un espécimen anatómico real con recursos digitales.

Los materiales y recursos generados

El proyecto produjo 479 órganos plastinados, 95 más de los previstos inicialmente. Se desarrollaron seis propuestas educativas completas, disponibles en español, inglés, italiano, griego y turco. En conjunto, los materiales comprenden 30 guías didácticas, 30 guías del profesorado, más de 100 recursos educativos digitales y seis mapas del itinerario STEAM. A ello se suman seis atlas anatómicos accesibles mediante códigos QR.

Estos materiales permiten distintos niveles de adopción. Un centro puede seleccionar una actividad, trabajar con un OrganKit o incorporar una propuesta más amplia, ajustando los recursos a su currículo, a las materias participantes y a las necesidades del alumnado.

Práctica NeumoHealth para explorar la anatomía respiratoria con órganos plastinados.
Figura 4.3. Práctica NeumoHealth para explorar la anatomía respiratoria con órganos plastinados.

Qué mostró la evaluación educativa

El alumnado valoró especialmente la posibilidad de observar y manipular órganos reales, y señaló que esta experiencia facilitaba la comprensión y hacía más atractivas las actividades. El profesorado destacó la calidad y manejabilidad de los especímenes, la utilidad de las guías y su capacidad para captar la atención. Los grupos focales recogieron mejoras percibidas en la motivación, la participación y la comprensión tridimensional de la anatomía. Estas evidencias respaldan la utilidad educativa y la aceptación del modelo en los contextos participantes.

Inclusión y Transferencia

El proyecto también exploró su aplicación en contextos de inclusión. Se recogieron experiencias con alumnado con discapacidad visual y con trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad. Los recursos se utilizaron en el Centro de Rehabilitación Çağla Pınar, en Turquía, y en talleres para jóvenes en situación de vulnerabilidad social en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia. Tras finalizar el proyecto, se emplearon asimismo en las aulas hospitalarias del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca.

La divulgación alcanzó tres museos de ciencia. La exposición permanente del Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia recibió más de 10.000 visitantes en sus tres primeros meses. El proyecto registró también 10.750 visitantes únicos en su web y reunió a 77 participantes en la Conferencia Internacional sobre OrganKits. Su informe final obtuvo una valoración de 93 puntos sobre 100.

La contribución de Discover-IN

Discover-IN participó como socio técnico responsable del desarrollo y la producción de los especímenes plastinados. Su experiencia en conservación anatómica permitió proporcionar el material sobre el que los socios educativos construyeron y aplicaron las propuestas didácticas.

Esta aportación fue esencial para responder a los requisitos prácticos del proyecto: conservar el detalle anatómico, permitir la manipulación reiterada y facilitar el almacenamiento y transporte entre centros. La producción de piezas duraderas y su organización en maletines hicieron posible su utilización durante los ciclos de implementación y su posterior préstamo a centros asociados.

El proceso de producción incorporó también medidas de sostenibilidad: reducción del uso de formaldehído, recuperación y reciclaje de acetona, selección de proveedores de proximidad y empleo de maletines de aluminio reciclable.

La relevancia de Discover-IN reside en haber trasladado su conocimiento especializado en plastinación a las necesidades de la Educación Secundaria. En colaboración con la Universidad de Murcia y los socios pedagógicos, esta capacidad técnica permitió convertir los especímenes anatómicos en la base de un modelo educativo con materiales reutilizables, actividades estructuradas y posibilidades de adaptación a otros entornos formativos.